El si o no del Botox

La toxina botulínica, más conocida como Botox (la marca del primer medicamento de este tipo que se comercializó), es en realidad una toxina que produce un parálisis muscular muy suave y controlada utilizada en medicina estética para las arrugas de expresión.

Con el paso del tiempo, el estrés, el sol, los contaminantes del medio ambiente y otros factores como la genética se acentúan las arrugas en la cara y se empiezan a notar la piel envejecida.

Las arrugas pueden ser estáticas,  las que no se modifican con los gestos y permanecen en todo momento y   dinámicas, que se producen cuando el músculo se contrae y la piel que lo acompaña también.  Ambos tipos de arrugas se van  marcando en forma paulatina  e inevitable, es por esto, que la toxina botulínica nos brinda un tratamiento sencillo, efectivo mínimamente invasivo y sin riesgos cuando es realizado por profesionales debidamente entrenados.

En estos casos, la toxina produce una micro relajación del músculo, lo que hace que la piel también se relaje y durante el tiempo en el que el músculo está relajado desparecen las líneas de expresión.

Para un efecto estético adecuado es importante  disminuir la fuerza del músculo y no paralizarlo, para que  los gestos se vean naturales  y no crear un efecto de mascara, lo cual no es visualmente agradable.

 

Peguntas frecuentes

¿Cuándo es recomendable la primera aplicación de Botox?

Es recomendable su utilización con la aparición de las primeras arrugas y no una vez que estas están avanzadas. Los pacientes tratados tienden a retrasar la aparición de nuevos surcos de expresión mucho más que los que nunca se aplicaron esta sustancia.

¿Dónde es recomendable su aplicación?

El tratamiento es ideal para las arrugas de la parte superior de rostro, es decir, la frente, el entrecejo y las “patas de gallo”. También puede usarse para arrugas de la nariz, los músculos del cuello.

¿Funciona para el control de la sudoración?

Si esta  toxina también se utiliza para controlar  la sudoración excesiva de las axilas, siendo un tratamiento de alta eficiencia y bajo costo.

¿Qué dosis me deben aplicar?

Cada paciente requiere una dosis de acuerdo a su rostro que será evaluado por el profesional en la cita de valoración.

¿Cuánto dura el efecto?

La durabilidad es de 4 a 7 meses, dependiendo de cada paciente.

Suele aplicarse dos veces por año: si se retrasa este periodo, el efecto desaparece aunque probablemente aparezcan menos arrugas que antes.

¿El Botox produce alergias?

El Botox no da alergia, no produce enfermedades, ni efectos indeseables si es aplicado por profesionales idóneos. Es importante que la aplicación sea absolutamente estéril.

Con toda esta información, llegamos a la conclusión de que el botox aplicado correctamente es beneficioso para unos aspectos estéticos y visuales en nuestra vida.